La RSC no es solo cumplir leyes. Comprende compromisos voluntarios y decisiones que van más allá de los mínimos legales. Tampoco debe confundirse solo con las acciones sociales como colaborar con una ONG o financiar una iniciativa solidaria. Abarca mucho más: desde la gestión interna, el trato a los clientes, las condiciones laborales, la gobernanza o el impacto ambiental de nuestra empresa. Y esto el sector asegurador -y más aún la mediación- lo sabe muy bien.
