Acaba de presentarse en el Foro de Davos una nueva edición del Informe de Riesgos Globales 2024 que deja un sabor agridulce. Si, por una parte, el 30 % de los expertos mundiales considera que, en los próximos dos años, la probabilidad de que se produzcan catástrofes globales aumentará y cerca de dos tercios esperan que esto ocurra en los próximos diez años, por otra, el informe se ha convertido en una herramienta clave para tomar medidas y detectar oportunidades para afrontar estas nuevas amenazas que aquí se desvelan.
