Los posibles efectos de alargarse el proceso de concentración en el corretaje

El corretaje español se encuentra en pleno proceso de concentración y, por lo que parece, va para largo. "El corretaje se encuentra totalmente inmerso en un proceso de concentración", subraya Salvador Marín, CEO de Howden Iberia, que explica que esta realidad no es nueva y además parece no tener un fin cercano: "Durante los últimos años se han realizado operaciones relevantes de concentración dentro del sector y creemos que es una tendencia que se mantendrá en el futuro próximo".

Miguel Crespo del Valle, Chief Strategy Officer de March R.S., tampoco tiene dudas al respecto: "Por supuesto que el sector del corretaje está inmerso en un proceso de concentración".

De seguir avanzando este proceso de concentración, es posible que en el futuro se produzcan dos tendencias. Una de ellas es la proliferación de proyectos que se definen como corredurías concentradoras. Cada vez hay más en España y lo más probable es que vayan aumentando su presencia en el sector asegurador. "Los private equity han descubierto que nuestro sector es resiliente y con una capacidad de adaptación fuera de lo común y ahora están muy interesados en invertir", indica Salvador Marín. Si bien, el CEO de Howden Iberia duda de que todas esas corredurías concentradoras que se vayan instalando en el mercado español acaben obteniendo los resultados deseados.

Miguel Crespo del Valle también cree que este tipo de corredurías se extenderán en el sector. Y matiza que será así por "el efecto llamada derivado del exceso de liquidez". No obstante, el Chief Strategy Officer de March R.S. alerta: "En cualquier caso, hay que prestar atención a si existe visión a largo plazo o es mero oportunismo que puede afectar negativamente a la prestación de servicio y/o a la calidad del producto".

Y la otra tendencia es la posible desaparición de las corredurías de menor tamaño. Miguel Crespo del Valle vincula su supervivencia al dominio de una serie de retos. Y enumera: "Las exigencias regulatorias, los estándares de compliance, el marco de protección de datos, la necesaria inversión en tecnología, la garantía de contar con planes de continuidad de negocio y los nuevos riesgos de gestión, como el ciber, el reputacional o el KYC (proviene del inglés 'know your customer': conozca a su cliente)". Para el representante de March R.S., estos desafíos "van a ser determinantes a la hora de definir la estructura mínima operativa".

Esta noticia es un extracto de un amplio reportaje publicado en el número de noviembre de la revista Mercado Previsor, ya disponible para suscriptores.