El ciberseguro se convierte en la gran herramienta para mitigar las amenazas y la cuestión es si una administración, una empresa o cualquiera en su casa están preparados para el próximo ciberataque. Para los corredores de seguros debería ser de gran importancia por dos razones: conocer los riesgos reales de su propia empresa ante un ciberataque y, además, para la venta de estos seguros que cada día cobran más protagonismo e importancia.
Como se repite desde hace muchísimos años, no es que sea una amenaza hipotética, es que es una realidad que a todos nos afecta. Y como en todo el entramado asegurador, es capital el papel que juegan los corredores en la divulgación y contratación de ciberseguros, como se recoge en el reportaje poblicado en el nº de julio-agosto de la revista Aseguranza.
Hiscox valora que, "sin duda, los corredores desempeñan un rol fundamental y estratégico. En definitiva, son quienes más cerca están del cliente, las empresas, y quienes mejor conocen los riesgos reales a los que se enfrentan en su día a día. Gracias a esta cercanía, pueden ofrecer un asesoramiento personalizado y riguroso, poniendo a su disposición las soluciones que más se adaptan a sus necesidades y circunstancias particulares". "Los corredores son asesores de confianza del cliente, con un conocimiento profundo no solo de la empresa sino también de la oferta, lo que les permite ayudarles rigurosamente a entender por qué un ciberseguro no es un simple gasto, sino una inversión y garantía de la continuidad de su negocio. Y, por supuesto, a ayudarles a entender la importancia de la prevención y educación de los empleados", ensalza la aseguradora.
Para Camilo Pisoni, suscriptor de Ciberriesgos de Beazley, los corredores de seguros juegan "un papel clave. El corredor es el enlace entre la aseguradora y el cliente. Su capacidad para explicar, asesorar y adaptar la póliza a las necesidades reales del asegurado es esencial. También tienen una función educativa en la sensibilización sobre la importancia de los seguros cibernéticos como herramienta de resiliencia".
Así es la ciberpreparación actual
Las compañías de seguros llevan muchos años predicando sobre los peligros de los ciberataques, las consecuencias económicas, etc. Ya en pleno 2025, ¿consideran que realmente ha mejorado la preparación en las empresas y particulares? ¿En qué hay que insistir?
Par Hiscox, "sin duda" ha mejorado la ciberpreparación, "si consideramos que cada vez son más las empresas que apuestan por el ciberseguro como primera medida para recuperarse rápido de un ciberataque: así lo afirmó el 25% de las empresas españolas encuestadas en nuestro informe". Eso sí, analiza que estos datos "también nos demuestran que aún queda por recorrer. Nuestro estudio también revela que el 57% piensa que su organización es vulnerable a los ciberataques; y el 36% admite que su organización no está adecuadamente preparada para afrontarlos. A esto, además, debe sumarse que un 26% considera que su empresa no dispone de los recursos suficientes para gestionar eficazmente los riesgos financieros asociados a la ciberseguridad. Todo ello sin duda pone de manifiesto cómo la ciberpreparación continúa siendo una tarea pendiente en muchas compañías".
Por todo ello, afirma Hiscox, "desde nuestro punto de vista, debemos seguir insistiendo en tres frentes. Por un lado, en el fortalecimiento de las estrategias de ciberseguridad. Por otro, en la inversión en formación continua para los empleados. Por último y por supuesto, en continuar impulsando soluciones aseguradoras que no solo acompañen en la respuesta, sino también y especialmente en la prevención".
Camilo Pisoni (Beazley) entiende que es necesario "hacer hincapié en la creación de un ecosistema de ciberseguridad enfocado en la prevención, la respuesta y la adaptación. La ciberseguridad no es una tarea que se realiza una vez y ya está, sino que requiere una inversión continua". "Y sí", admite, "se han logrado avances" en cuanto a ciberpreparación: "Muchas empresas han contratado responsables de ciberseguridad, han invertido en formación y tecnología y son más conscientes de sus riesgos".
Sin embargo, el portavoz de Beazley alerta de que aún queda mucho por hacer, especialmente en las pequeñas empresas, y enumera "tres áreas que deben destacarse": formación continua para los empleados, actualizaciones tecnológicas (parches, copias de seguridad, segmentación) y transferencia de riesgos a través de ciberseguros adaptados a sus necesidades y tamaño.
El reportaje completo está disponible en el nº de julio-agosto de la revista Aseguranza.
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