El telón fondo es la protección de datos. En este caso, por la excesiva exigencia de información solicitada por la aseguradora a un inquilino y no informarle sobre la finalidad del tratamiento de sus datos. Todo ello en el proceso de contratación de un seguro de protección de alquiler. La multa para la entidad asciende a un total de 1,14 millones de euros por tres infracciones del Reglamento General de Protección de Datos. Una multa millonaria por no precisar el fin para el que van a ser tratados los datos.
