Con más de 15 años al frente del Colegio de Mediadores de Seguros de La Coruña y tres décadas de trayectoria profesional, Juanma Sánchez-Albornoz ofrece, en una entrevista publicada en Mercado Previsor, una visión profunda y estratégica sobre la evolución y los desafíos del sector asegurador eh Galicia.
Su gestión se ha centrado en transformar la institución hacia un modelo más moderno, donde la digitalización ha jugado un papel determinante. Según explica, el Colegio ha experimentado un cambio significativo al profesionalizarse y poner el foco directamente en los mediadores: "Hoy llegamos a más profesionales gracias a las redes sociales, el correo electrónico y la formación online; la digitalización nos ha permitido ampliar nuestro alcance". Este avance tecnológico no solo ha facilitado la comunicación, sino que ha dotado a los colegiados de herramientas más ágiles para su desempeño diario.
Al analizar la realidad de la mediación gallega, Sánchez-Albornoz destaca una dualidad interesante. Por un lado, la región mantiene su particular "minifundio" empresarial, pero, al mismo tiempo, se alinea con la tendencia nacional hacia la concentración mediante fusiones y alianzas estratégicas de corredurías. Sin embargo, esta tendencia no ha erosionado el valor fundamental del sector en la zona, la cercanía. "El mediador gallego sigue siendo muy próximo a sus clientes, manteniendo relaciones personales y de confianza", lo cual es una seña de identidad innegociable en un entorno tan atomizado.
Galicia posee características que la convierten en un referente asegurador, impulsado por su actividad económica tradicional. Ramos como el de Decesos, con compañías pioneras nacidas en la comunidad, y la potente actividad marítima vinculada a puertos, pesca y astilleros, han creado una demanda de aseguramiento altamente especializada. Esta vitalidad se manifiesta anualmente en el Encuentro Asegurador Gallego, un evento que el año pasado congregó a casi 400 profesionales y que busca consolidarse como un espacio clave para el intercambio de conocimientos y la actualización profesional.
Hacía un colegio único en Galicia
Uno de los proyectos más ambiciosos que menciona Sánchez-Albornoz es la convergencia hacia un único colegio en Galicia. Esta iniciativa busca optimizar recursos, reduciendo el gasto en infraestructuras para reinvertirlo directamente en servicios para los colegiados: "la unión suma", afirma con convicción. No obstante, este horizonte de colaboración debe enfrentarse a retos estructurales graves, como la dispersión poblacional y, muy especialmente, la elevada edad media de los profesionales en activo.
De hecho, el relevo generacional es, posiblemente, la mayor preocupación actual. Galicia, afectada por el fenómeno de la "España vaciada", ve cómo la falta de jóvenes pone en riesgo la continuidad del servicio en ciertas áreas. Para combatir esto, el Colegio ha impulsado el Vivero de Candidatos, una apuesta estratégica para atraer talento joven a través de acuerdos con centros de Formación Profesional y prácticas guiadas. Sánchez-Albornoz se dirige directamente a los recién licenciados en Derecho o ADE para asegurarles que la mediación es una profesión con futuro sólido que permite un desarrollo real: "los agentes y corredores son cada vez más necesarios, porque asesorar correctamente sobre pólizas requiere formación y especialización".
Colegiación de agentes
En cuanto a la captación y apoyo de nuevos agentes, el Colegio ha implementado medidas tangibles. Se ofrecen bonificaciones en la cuota durante el primer año y beneficios adicionales por recomendación. Un aspecto crítico en este apoyo es la provisión de una cobertura de Responsabilidad Civil Profesional, cuya importancia ha sido subrayada por sentencias recientes del Tribunal Supremo que alertan sobre las consecuencias económicas de no cumplir con los estándares de diligencia debida. El objetivo es que el profesional se sienta respaldado por una institución que ofrece "asesoramiento, apoyo y acompañamiento continuo", haciendo la profesión más atractiva y segura.
"El mediador gallego
sigue siendo muy próximo a sus clientes,
manteniendo relaciones personales y de confianza"
Sánchez-Albornoz también reclama un mayor reconocimiento social y administrativo para la figura del mediador. Critica que, mientras otros sectores financieros han requerido rescates, el asegurador se ha mantenido solvente y firme, incluso en situaciones de catástrofe, actuando como garante de continuidad para personas y empresas. Reivindica con orgullo que, a diferencia de la banca, la mediación no abandona el territorio: "en cada pueblo de Galicia hay un agente o corredor de seguros, y nosotros no cerramos sucursales: estamos presentes, abrimos oficinas". Para él, los mediadores son, en muchas ocasiones, la única representación empresarial en zonas rurales, contribuyendo de forma directa al desarrollo local.
Respecto a las relaciones con las compañías aseguradoras, señala un cambio de ciclo positivo. Tras años donde parecía que otros canales de venta ganarían la partida, las aseguradoras han vuelto a valorar la figura del mediador profesional como alguien "imprescindible". Aun así, reconoce que el sector atraviesa un momento de cierta incertidumbre o "tristeza", provocada por el ritmo frenético de fusiones y compras por parte de fondos de inversión que pueden desviar el foco del crecimiento orgánico y la mejora profesional. Su mensaje es claro: "no nos estamos centrando claramente en nuestro objetivo, que no es 'ponernos en venta', sino crecer, mejorar y profesionalizarnos".
Finalmente, la entrevista aborda cuestiones técnicas de mercado, como las dificultades para asegurar ciertos sectores industriales. Sánchez-Albornoz aboga por una mayor oferta y competencia, pero también exige responsabilidad a las empresas. "Es fundamental que las industrias inviertan en seguridad, porque un aseguramiento eficaz requiere también compromiso y prevención". Sobre el debate del tamaño de las corredurías, concluye que tanto las grandes firmas especializadas como las pequeñas oficinas locales son esenciales para mantener un ecosistema equilibrado que vertebre el negocio en todo el territorio nacional.
La visión de Sánchez-Albornoz es, en definitiva, la de un sector que debe recuperar la ilusión y actuar con decisión para reafirmar su valor ante la sociedad y las administraciones.
Puede leer la entrevista completa publicada en el número 704 de la Revista Mercado Previsor.
