Hiscox: Subidas del SMI y reducción de la jornada laboral, ¿riesgo u oportunidad para las pymes?

El mundo empresarial en nuestro país hoy tiene como protagonistas dos grandes temas: el impacto de la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y la futura reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales. Aunque este debate pone sobre la mesa el complejo equilibrio entre la mejora de las condiciones laborales y la viabilidad económica de las pymes, los datos actuales reflejan una realidad más positiva. Y es que, según los datos de 2025 del II Informe de Pymes y Autónomos de Hiscox, la mayoría de las pymes (55%) cree que la reducción de jornada no afectará a su competitividad, y el 67% opina lo mismo sobre el SMI.

Sin duda, esta percepción, más optimista de lo habitual, muestra una pyme española con más capacidad de adaptación y más consciente de que cambios como este no son del todo negativos, sino que surgen como una nueva oportunidad para reforzar aspectos fundamentales para transformarse y fortalecerse desde la eficiencia. Hablamos de la apuesta por impulsar áreas clave como la digitalización y automatización, la mejora de la productividad y la gestión del tiempo o incluso el desarrollo de nuevos modelos de negocio.

No obstante, cabe destacar que estos ajustes no están exentos de riesgos. De hecho, el informe también revela que, para hacer frente al incremento del SMI, muchas pymes han optado por medidas como la reducción de los márgenes (35,7%) o el despido de trabajadores (20%). Al mismo tiempo, un 19% y un 9% ponen el foco en la mejora de la productividad para hacer frente a las subidas del SMI y la reducción de la jornada, respectivamente. Estas decisiones, si bien pueden ser efectivas, también abren la puerta a nuevas exposiciones al riesgo, desde fallos humanos en los procesos de transición y las responsabilidades asociadas, decisiones erróneas o negligentes a la hora de implementar estrategias nuevas, o incluso incidentes ciber al implementar herramientas digitales sin contar con la planificación adecuada, por nombrar algunos ejemplos.

Ante este contexto, se hace más evidente que nunca la necesidad de adoptar una visión integral del riesgo. Es en este punto donde cobra una especial relevancia la figura del mediador de seguros, quienes, en su labor de asesoramiento experto y personalizado, acompañan a sus clientes y les ayudan a identificar vulnerabilidades que puedan poner en jaque a la continuidad de su negocio. Pero, sobre todo, son quienes ponen a su disposición la oferta aseguradora que más se adecúe a las necesidades y circunstancias particulares de la pyme. Cabe afirmar así que el mediador de seguros se muestra, una vez más, como pieza clave en un mundo donde los riesgos para las organizaciones no dejan de evolucionar.

Así, esta vorágine de cambios en el entorno actual no debería interpretarse como una serie de retos negativos que amenazan a la viabilidad de los negocios, sino como una oportunidad para evolucionar desde una perspectiva preventiva. Y es que adaptarse no solo implica reorganizar los recursos o ajustar los presupuestos, sino también replantear la forma en la que se protege lo que da valor al negocio. Sin duda, en este viaje, contar con el apoyo de un mediador puede marcar la diferencia entre limitar los daños económicos y construir una pyme mucho más resiliente en el mercado actual, competitiva y preparada para el futuro.

La sección Rincón del Mediador Experto de Hiscox se publica en el nº de julio-agosto de la revista Mercado Previsor.