El asociacionismo se ha asentado como una de las principales palancas de fortaleza para las corredurías de seguros en un contexto marcado por la regulación, la competencia y la necesidad de ganar eficiencia. Los representantes de las asociaciones coinciden en que la unión permite mejorar la capacidad de negociación con aseguradoras, reforzar la interlocución con la Administración y acceder a servicios, formación y tecnología. Más allá de la representación institucional, defienden un modelo asociativo orientado a aportar valor real y resultados concretos a sus miembros. En un mercado cada vez más exigente, sostienen que la fuerza colectiva es clave para proteger la independencia del mediador, profesionalizar su actividad y afrontar con mayores garantías los retos del negocio.
